(Foto: Reynaldo Brito)
El Burro: ¿Señor, Puede prestarme una moneda de 5 pesos para hacer una llamada?
El Señor: No tengo; y si la tuviera no te la daría.
El Burro: Déjame ver si tengo más suerte con este otro: ¿Señor, Puede prestarme una moneda de 5 pesos?
El Otro Señor: Déjame ver si tengo. Los siento, no tengo nada menudo.
El Burro: Caramba no hay suerte. Voy a hacer el último intento. ¿Señor, Puede prestarme una moneda de 5 pesos?
El Tercer Señor: ¿Para que la necesitas?
El Burro: Quiero hacer una llamada telefónica.
El Tercer Señor: ¿Y a quien vas a llamar?
El Burro: Bueno, tengo unos cuantos familiares con los que hace tiempo no converso y no se a cual llamar. Tengo un tío en Venezuela que se llama Chávez, un hermano en USA que se llama Bush y mi papá viven aquí en Santo Domingo y se llama Hipólito.
El Tercer Señor: ¿Y a cual de ellos vas a llamar?
El Burro: Aun no me decido.
El Tercer Señor: Ok, aquí tienes tu moneda.
El Burro: Gracias señor.
…
Entonces el burro introdujo la moneda, marcó un número extraño, dijo “aló” y para que el señor no escuchara su conversación, comenzó ha hablar en el idioma de los burros que solo ellos entienden: jijaaaaaa, jijaaaaaaa, jijaaaaaaa.
¿Sabes a quién llamó el burro?
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